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Hábitos en las personas con diabetes

13/11/2019

Nuestros hábitos en el día a día tienen un papel fundamental en nuestro estado de salud, y la diabetes no es una excepción. La mala alimentación, el tabaco y el sedentarismo nos alejan de la salud y son factores de riesgo de múltiples patologías, entre ellas la diabetes.

 

El papel de la alimentación y otros hábitos en la diabetes

 

Nuestros hábitos en el día a día tienen un papel fundamental en nuestro estado de salud, y la diabetes no es una excepción.

La mala alimentación, el tabaco y el sedentarismo nos alejan de la salud y son factores de riesgo de múltiples patologías, entre ellas la diabetes. De hecho, se considera que la mala alimentación y el sedentarismo están detrás del 80 % de los casos de diabetes tipo 2. Esto quiere decir que un estilo de vida activo y una alimentación equilibrada, baja en hidratos de carbono de absorción rápida y grasas (siguiendo el patrón tradicional de la dieta mediterránea), podría prevenir la inmensa mayoría de los casos de diabetes tipo 2.

Además, en ambos tipos de diabetes (tipo 1 y tipo 2), los buenos o malos hábitos tienen un papel fundamental en el manejo de la enfermedad. Por tanto, nunca es tarde para empezar a llevar un estilo de vida más saludable.

 

 

La alimentación, un hábito crucial para las personas con diabetes

 

 

Sin duda, llevar una alimentación sana y equilibrada es uno de los factores más importantes a la hora de manejar correctamente la diabetes. No es necesario seguir una "dieta para personas con diabetes” diferente a la del resto de la familia, ya que un buen menú para personas con diabetes sigue pautas muy similares a las que se recomiendan para la población general.

Una alimentación sana y equilibrada no solo puede ayudar en el control de la glucosa, sino que también contribuirá a mantener un peso correcto. El peso ideal no es solo cuestión de estética: a medida que se acumula grasa en el cuerpo, el organismo entra en un estado inflamatorio crónico. El metabolismo se altera y acaba por afectar a la función del páncreas y subir los niveles de azúcar, que no son más que una manifestación de que algo no va bien.

Las personas con diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2 deben limitar la ingesta de azúcares de absorción rápida y repartir el consumo de hidratos de carbono a lo largo del día, según las recomendaciones de su profesional sanitario. También se recomienda controlar el consumo de grasas, sobre todo trans y saturadas, ya que no solo pueden llevar a un deterioro del control glucémico sino también ocasionar niveles altos de colesterol en sangre, lo que a la larga puede provocar obstrucciones.

 

 

El sedentarismo y el tabaco, dos hábitos nocivos para la diabetes

 

 

El sedentarismo, junto a una mala alimentación, es un factor de riesgo para la aparición de la diabetes tipo 2. Además, en las personas con diabetes, no hacer ejercicio de manera regular complica el diagnóstico, ya que lleva a un peor control glucémico y a niveles de glucosa y peso más altos de lo aconsejable.

Llevar un estilo de vida activo y practicar ejercicio regularmente es un hábito recomendado para todas las personas con diabetes tipo 1 y diabetes tipo 2. Debería ser una parte más del tratamiento, al igual que la administración de insulina o los controles de glucemia.

En cuanto al tabaco, se trata de un hábito que puede ser muy perjudicial para las personas con diabetes. Fumar aumenta el estado inflamatorio del organismo y potencia los mecanismos que causan la diabetes. Por ello, las personas que fuman tienen un riesgo mucho mayor de sufrir complicaciones derivadas de esta patología. Dejar de fumar debería ser una de las primeras medidas a tomar tras el diagnóstico de diabetes tipo 2.

 

 

Para cualquier duda sobre la diabetes y los hábitos relacionados con ella, consulte siempre con su profesional sanitario.