Image for article

Cuida tu diabetes con el Nordic Walking

01/05/2018

Os presentamos el Nordic Walking. ¿De qué se trata? Algunos expertos lo consideran una de las rutinas deportivas más completas y saludables, apto para todas las edades y capacidades físicas. Además no requiere de una gran inversión económica, trabajas el 90% de tu musculatura y se practica tanto en el campo como en la ciudad.

Consiste en caminar usando bastones, con una postura erguida y un paso natural acompañado de braceo desde el hombro (no doblando el codo). Los bastones nunca van delante del cuerpo, siempre detrás o paralelos a él y apenas se elevan del suelo. Esta modalidad ayuda a quemar 400 calorías más a la hora que si simplemente caminaras y ejercita especialmente los brazos y el abdomen.

Durante una sesión de Nordic Walking haces ejercicio, fortaleces el cuerpo, estiras tus músculos y te diviertes. Además algunas asociaciones de practicantes de este novedoso deporte organizan, junto a las marchas, rutas culturales y gastronómicas con las que vivir experiencias únicas.

¡Ojo! Solo hay un requerimiento que debes tener en cuenta. Para practicar el Nordic Walking hacen falta bastones especiales, no valen los de senderismo. Los bastones ‘oficiales’ cuentan con mayor superficie de apoyo gracias a un taco metálico con forma oblicua (para superficies duras) y una pequeña aleta que hace de tope para que no se hunda en la tierra (para cuando practiques este deporte en el campo). También ten en cuenta la medida del bastón: los expertos coinciden en que debe medir 2/3 de tu altura, para que el codo no forme un ángulo menor de 90º.

Los profesionales sanitarios lo recomiendan para el embarazo, la pérdida de peso y la rehabilitación de lesiones, pero la marcha nórdica (como se conoce en castellano) también es muy recomendable para personas con diabetes.

La Fundación para la Diabetes argumenta que este deporte, con origen en Finlandia como alternativa para los esquiadores de fondo en la época en la que no hay nieve, es “muy útil para disminuir la glucosa plasmática, mantener un buen estado físico y psíquico y mejorar la calidad de vida”.

Y es que esta actividad física de resistencia aeróbica suave “mejora la sensibilidad a la insulina, traduciéndose en una mejora también del control de la diabetes”. De esta manera, el organismo “disminuye la secreción de insulina y ello facilita la producción hepática de glucosa, la cual pasará a la sangre para que desde allí la utilice el músculo”.

Pero cuidado: el Nordic Walking, al igual que cualquier deporte, debe estar correctamente planificado y controlado. Recuerda consultar siempre con tu profesional sanitario estas cuestiones.

Ten en cuenta las siguientes consideraciones:

 

  • Ajusta la ingesta de hidratos de carbono según las recomendaciones de tu profesional sanitario
  • No realices la actividad sólo. Hacerlo en compañía es una excelente precaución ante cualquier complicación.
  • Programa el ejercicio evitando las horas que coincidan con el máximo efecto insulínico.



Consulta siempre con tu profesional sanitario.